miércoles, 21 de diciembre de 2011

Hasta Siempre Compañero!

Hacemos homenaje al compañero Ivan Heyn, militante de La Cámpora, quien fuera el primer presidente de la FUBA después de 18 años de hegemonía radical. La siguiente es una entrevista que dio el presidente de la FUBA, por ese entonces militante de TNT (FCE), integrante del Frente "20 de diciembre" (compuesto entre otros por las agrupaciones Cimarrones, Evet, Venceremos, PO, MST, etc).

UNIVERSIDAD › IVAN HEYN, PRESIDENTE DE FUBA

“Hay que refundar la universidad”

Con 24 años de edad, este estudiante de Economía es el primer presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires en 18 años que no pertenece a Franja Morada. Militante de TNT fue elegido por una coalición de listas independientes y de izquierda.Su proyecto: “Socializar el conocimiento”.

Por Javier Lorca

“Vamos a reconstruir un movimiento estudiantil que hoy está totalmente desarticulado y a refundar una universidad pública y gratuita al servicio de toda la sociedad.” Iván Heyn tiene 24 años, es estudiante de Economía y desde el viernes pasado es el nuevo presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA). Es el primer presidente en 18 años que no pertenece a Franja Morada, la agrupación radical que acaba de perder la organización estudiantil a manos del “Frente 20 de Diciembre”, una coalición de listas independientes y de izquierda. En esta entrevista con Página/12, Heyn, un militante de la independiente y atípica TNT, de la Facultad de Ciencias Económicas, asegura que uno de los proyectos fuertes de la nueva FUBA va a ser “socializar el conocimiento que los estudiantes producen en la universidad”.
–¿Cómo se construyó el “Frente 20 de Diciembre”?
–Las agrupaciones independientes y algunas orgánicas empezamos a discutir qué cambios queríamos para una federación que, si por algo se caracterizó en los últimos años, fue por estar afuera del movimiento estudiantil y por ser vista por los estudiantes como una mera administración de apuntes y fotocopias, algo vacío de contenido. Frente a eso, empezamos a pensar cómo armar una organización con verdadero contenido social, que defienda la educación pública y gratuita y también los intereses de los estudiantes. El proceso se aceleró con lo que pasó en el país el 20 de diciembre. La alternativa era que la FUBA quedara en manos de la misma dirigencia que ajustó y reprimió, o pasara a una oposición que, si bien no tiene un gran proyecto, sí tiene acuerdos comunes muy sólidos.
–¿Cuáles son esos acuerdos básicos?
–La federación debe reconstruir un movimiento estudiantil que hoy está totalmente desarticulado. Eso lo vamos a lograr participando activamente en los procesos de lucha social y peleando también por las cosas cotidianas de los estudiantes. Otro acuerdo fuerte es el de luchar contra el arancelamiento. También vamos a recuperar los espacios de los estudiantes que se apropió Franja, como el centro de estudiantes de Económicas, o como lo que pasó en Arquitectura, donde el radicalismo se refugió en la institución para destruir al nuevo centro opositor.
–La oposición siempre le criticó a Franja la explotación comercial que hacía de diversos servicios. ¿Van a seguir administrándolos?
–Sí, pero no pensamos en generar recursos, sino en, por ejemplo, armar un comedor estudiantil. Una organización gremial tiene que representar los intereses colectivos ante, en nuestro caso, la UBA y el Estado. Pero también puede buscar sacar beneficios para los propios estudiantes. Queremos recuperar y mantener los servicios como un beneficio gremial y no para financiar una fuerza política, como hizo Franja Morada en los últimos veinte años.
–¿Qué proyectos van a impulsar desde la federación?
–En primer lugar, una política de extensión muy fuerte. No se trata sólo de llevar alimentos o de ir a alfabetizar a los barrios. Vamos a compatibilizar la creación de conocimiento, el desarrollo de los alumnos con las necesidades sociales a través de una especie de consultoría social. Los alumnos de Medicina, por ejemplo, pueden ir a hacer prevención a áreas de riesgo; los de Económicas pueden asesorar a quienes no pueden pagar un profesional. La idea sería socializar y convertir en público el conocimiento que los estudiantes producimos en la universidad. Otro proyecto es organizar una bolsa de trabajo con los puestos que dependen de la federación, no repartirlos entre militantes, como hacía Franja.
–¿En qué estado económico y financiero reciben la FUBA?
–Franja Morada no nos entregó ni un balance, ni libros diarios, ni ningún documento sobre el estado patrimonial y financiero de la federación. Nos dieron las llaves de las oficinas de Azcuénaga 280 y de Uriburu 930, donde no dejaron nada. Se llevaron las computadoras, loslibros, las sillas y las mesas. Dijeron que para febrero nos iban a dar alguna documentación.
–En marzo se va a elegir el próximo rector de la UBA, el sucesor de Oscar Shuberoff. ¿Qué posición va a asumir la nueva FUBA?
–No hay una posición de bloque sólida. Pero, en realidad, no tiene sentido discutir un nombre: los consejeros docentes, que son el 50 por ciento de los que van a votar al rector, fueron elegidos por menos del 20 por ciento de los docentes, porque la mayoría no está concursada y no puede elegir representantes. Es totalmente ilegítimo. La elección termina siendo una rosca y un reparto de cargos. Nuestro planteo va a ser político: hay que reconstruir la universidad.
–¿Qué es lo que hay que reconstruir?
–En lo académico, la situación de la UBA es muy grave por la escasez de docentes concursados y por los bajos sueldos que cobran. Los contenidos de las carreras los discuten los consejeros directivos y superiores, que hasta ahora siempre fueron mayoritariamente radicales y de Franja, gente que no cursa y sólo se preocupa por tener cargos. Los consejos de las facultades no son representativos de los alumnos, docentes y graduados. No son participativos. La UBA se está transformado en una universidad cada vez menos pública y cada vez más dedicada a lo mercantil, a generar recursos y a formar profesionales para el mercado. A la vez, hay un proceso por el que el financiamiento se está volviendo privado: el aporte de empresas, cursos de verano arancelados, se cobran los bochazos. Frente a eso tenemos que refundar una universidad pública y gratuita al servicio de toda la sociedad.
–¿Por qué Franja Morada pasó de la firme hegemonía que tenía hasta hace poco a sufrir esta derrota?
–Hace dos años Franja y la Alianza apoyaron la asunción de un gobierno que tuvo que huir en helicóptero y matando gente, que lo único que hizo fue ajustar y ajustar. Franja pagó ese costo. Pero, además, ya eran 18 años de apoyar un modelo de universidad shuberoffista, que nada tiene que ver con la educación pública y gratuita. Hoy se está dando un quiebre entre los estudiantes como en toda la sociedad.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-318-2002-01-02.html

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