martes, 12 de enero de 2010

Creación de la Universidad de Integración Latinoamericana

Río de Janeiro, 12 Ene. ABN.- El Gobierno de Brasil ratificó este martes la creación de la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (Unila), casa de altos estudios que tendrá una propuesta académica innovadora, con clases bilingües (portugués y español), y la oferta diferenciada de cursos de pregrado y postgrado con énfasis en las necesidades actuales y futuras para el desarrollo regional sustentable y la integración de América Latina.

Según informó Prensa Latina, la mitad de los profesores y de los alumnos serán brasileños, el otro 50% será seleccionado de otros países del continente.

Además la Unila, tiene entre sus metas contar con una matrícula de 10.000 alumnos en cinco años, y funcionará en principio en un predio cedido por la hidroeléctrica binacional Itaipú, compartida por Paraguay y Brasil.

Luego la Unila será trasladada a la región norte de Foz de Yguazú en un espacio de 38 hectáreas.

En los primeros semestres se impartirán carreras como Sociedad, Estado y Política en América Latina; Relaciones Internacionales e Integración Regional; Historia y Derechos Humanos en América Latina; Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria; Economía, Integración y Desarrollo, entre otras.

El proyecto de ley que crea la Unila ya fue aprobado por la Cámara de Diputados de Brasil, así como el Senado y la representación brasileña en el Parlamento del Mercado Común del Sur.

Fuente: Agencia Bolivariana de Noticias.

sábado, 26 de diciembre de 2009

“Hay que valorizar lo nacional en la etapa globalizadora”

CULTURA › GUILLERMO GUTIERREZ Y LA REEDICION DE ANTROPOLOGIA TERCER MUNDO

“Hay que valorizar lo nacional en la etapa globalizadora”

Fue una revista clave en el período 1968-1973. Por allí pasaron John William Cooke, Rodolfo Walsh y Norberto Habbeger, entre muchos otros. El antropólogo destaca la importancia de volver a acceder a esos textos y habla de su resignificación en el contexto actual.

Por Cristian Vitale

1968-1973, una etapa de vértigo. Discusiones y cruces inéditos. Marxismo y peronismo. Nacionalismo y cristianismo revolucionario. Fuego y cátedras nacionales. Un pueblo en movimiento y una universidad –parte de ella, en verdad– siguiéndole los pasos. Guillermo Gutiérrez, entonces profesor y director del Departamento de Antropología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, concebía y definía una revista enmarcado firmemente en el contexto. El objetivo –eje central– era la crítica al cientificismo sociologista, también muy de la época, actuar “desde las orillas de la ciencia”, al decir de Aníba

l Ford. “Esa línea proponía una idea de la sociología y la antropología como disciplinas neutras, en el mismo sentido de las ciencias ‘duras’. Y nosotros planteábamos no simplemente una sociología o antropología ‘comprometidas’, sino que fueran un modelo de análisis y tra

bajo claramente políticos, donde la neutralidad no era posible”, dice Gutiérrez, bien pasados los años. La publicación, nido de reflexiones y análisis directamente vinculados con el andar militante, se llamó Antropología Tercer Mundo y duró doce números. Once definida como revista de ciencias sociales y uno como revista peronista de información y análisis. Por ella pasaron las plumas ardientes de, entre otros, Roberto Carri, John William Cooke con sus “escritos cubanos” y sus escritos inéditos, Rodolfo Walsh, Norberto Habbeger y algunos cuadros anónimos de la resistencia peronista: un cúmulo de artículos clave para pensar la época que hoy vuelve a la luz gracias al esfuerzo hurgador de la editorial de la Facultad de Filosofía y Letras. “El mérito fue de ellos”, admite su director, radicado en Bariloche.

La reedición de Antropología Tercer Mundo, gestada en el sen

o del Movimiento Universitario Evita de Filo e impulsada por Hugo Trinchero, decano de la facultad, incluye, además de la copia fiel de textos –tal como salieron de la máquina de escribir– su colección completa en DVD, una introducción de Gutiérrez y una “bajada al presente” a cargo de Ana Barletta y María Laura Cenci. “La verdad es que no fue fácil reunir la totalidad de los ejemplares, ya que las pocas colecciones completas de la revista no son accesibles. Yo mismo sólo tengo unos pocos ejemplares, los demás se perdieron en los años de los milicos. Hay algo en bibliotecas de Estados Unidos, en algún centro documental de Buenos Aires, y tal vez en bibliotecas privadas. Una de esas colecciones la tenía Federico Vogelius, propietario de la revista Crisis, pero no sé qué destino tuvo”, explica Gutiérrez, sobre las dificultades de dar con el archivo. Hizo falta, además, que el equipo editorial del EFFL, más allá de recuperar los textos, los escaneara y saneara muchos ejemplares que estaban destruidos. “Hicieron un trabajo de orfebre”, reafirma Gutiérrez.

–¿Cómo y por qué razón surgió la idea de reeditar esta selección de artículos?

–Creo que la razón fue que hoy se está dando importancia a la visibilización de una diversidad de aportes realizados en los ’60 y ’70, que fueron contribuciones al desarrollo de las ideas nacionales, a las luchas populares de la época. Creo que hay sectores, en las generaciones jóvenes, que rescatan la vigencia de esos aportes.

–¿Y de qué manera cree usted que el contenido de esos textos, algunos de pluma caliente, militante, muy de los ’70, se resignifican bajo este contexto político-social?

–Yo diría que la revista, dentro de la diversidad y variedad de enfoques, tuvo un núcleo duro de temáticas: la vinculación entre la cuestión nacional y el Tercer Mundo, la crítica del cientificismo, del desarrollismo y del vandorismo, la cuestión de la verdadera ruptura que significa la “cultura popular” como herramienta de la resistencia de los pueblos, el análisis crítico del concepto del ser nacional, y también un análisis sin concesiones de las coyunturas políticas, incluyendo en esa visión crítica posicionamientos del peronismo. Hoy, creo que las temáticas de ese núcleo duro se resignifican realizando una advertencia: quienes, de una u otra forma, tenemos una función de elaboración intelectual, tenemos un deber en el ejercicio crítico de las prácticas políticas. Se trata de visibilizar lo auténtico de lo espurio, de poner en superficie por dónde pasa realmente la “línea roja”. Aquellos viejos artículos nos interpelan en ese sentido.

–¿Cree que existen lazos epocales, incluso desde lo simbólico, o se trata más bien de una revisión?

–En la revista hay aportes diversos; algunos están centrados en el contexto de la época, por lo que hoy tienen el valor de relato histórico. Pueden despertar interés por conocer el nivel de análisis y discusión propio de aquel momento. Otros artículos pueden tener un valor actual. La palabra final sobre esto la tienen quienes lean –o relean– esos trabajos y decidan qué tipo de valor les conceden.

–Más allá de la diversidad de miradas, todos los artículos tienen su epicentro en el peronismo. Personalmente, ¿qué visión tiene hoy acerca del Movimiento y a qué parte del mismo cree que representaba Antropología Tercer Mundo?

–Creo que hoy estamos ante un fenómeno de feudalización de difícil pronóstico. Aun cuando pueda presentarse unido como “partido”, en función electoralista, ese proceso poco aportará a las tareas históricas pendientes, que sólo pueden cumplirse recuperando la condición de un gran movimiento nacional. Con respecto a la pregunta en sí, nunca pretendimos representar a ningún sector del Movimiento. Habría sido demasiado soberbio, además de inconducente. Más bien diríamos que la revista expresaba posiciones, y no siempre coincidentes. Había enfoques bastante diversos. También hay que reconocer que en la etapa final, conforme a la situación nacional y a los sectores del peronismo que se iban radicalizando, la revista se radicalizó. Aparecieron notas de Walsh, de Cooke, y sobre la Resistencia Peronista... La línea editorial se volcó claramente a expresar las posiciones del peronismo de base.

–¿Sigue siendo peronista o se desilusionó ante el “giro a la derecha” que sufrió el movimiento en su devenir?

–No se trata de ilusionarse o desilusionarse, sino de analizar críticamente y tratar de aportar a los procesos actuales y futuros. La marcha de un movimiento nacional como el peronismo no es una cuestión de frustración o realización individual, sino de entender que los procesos políticos trascienden a las vidas personales. El peronismo de los ’90 fue la consecuencia no sólo de la dictadura y del proceso de “partidización” del ’83. Desde mi punto de vista, la raíz primordial de esta actualidad debemos rastrearla en los ’60 y los ’70. Digamos, el período que termina en el ’76. Fue el tiempo en que vivimos una situación pre-revolucionaria, en la que el regreso de Perón motorizaba a las multitudes. Pero en la medida en que ese proceso pre-revolucionario no abrió un espacio de participación de amplios sectores de la clase trabajadora, quedó frustrada la tarea histórica de escalar hacia una construcción revolucionaria, porque la misma era imposible sin esa presencia protagónica de la clase trabajadora. El resultado fue que, tanto el peronismo como la sociedad que lo alberga, desembocaron en una crisis aún no resuelta. La resolución de esa crisis será posible mediante nuevas construcciones políticas e ideológicas. En esas construcciones el peronismo es un basamento del que nadie puede prescindir, del mismo modo que debemos contar con los grandes aportes del marxismo y el nacionalismo popular para encarar esta nueva etapa, en una perspectiva actualizada de lo que planteaba Cooke. Así como el peronismo del ’45 fue una fusión de instrumentos de pensamiento y de acción, puestos a una escala adecuada a los objetivos del momento, ahora tenemos el desafío de nuevas elaboraciones que nos permitan recuperar la propuesta clasista, y la elaboración de nuevas estrategias para valorizar lo nacional en la etapa globalizadora, que es un hecho objetivo y anticipado por Perón hace muchos años.

–En la introducción, usted resalta el trabajo de gente ligada al pensamiento nacional y popular como Jauretche, José María Rosa o Ernesto Palacio. ¿En qué sentido ellos siguen operando como “faros de acción” frente a la intelligentsia?

–Jauretche seguirá operando mientras exista la zoncera, que es parte del carácter nacional tanto como el famoso medio pelo, expresión cultural de un sector de nuestra sociedad. Con respecto a Rosa y Palacio, más allá de la vigencia de sus obras –seguramente perdurables–, sus ideas ya están instaladas por varias generaciones por una razón contundente: establecieron la duda sobre la historiografía liberal. Las “verdades indiscutibles” del mitrismo, transmitidas generación tras generación escolar, están quebradas y ése es mérito de Rosa, Palacio y otros “nacionales” que, muchas veces en soledad y ninguneados por el establishment, aportaron a esa historiografía diferente y crítica. Y creo que por justicia debemos ubicar en ese mismo espacio a Castellani, Fermín Chávez y Ortega Peña, los hermanos Irazusta y Abelardo Ramos, por supuesto con sus respectivos enfoques.

–Poco serios para la Academia, incluso la de hoy. ¿Cómo ha padecido personalmente esta situación durante su trayectoria en el campo intelectual?

–El pensamiento nacional y popular responde a los intereses nacionales y populares, y la academia representa los intereses del establishment social, político, económico. La mejor forma de desautorizar orientaciones del pensamiento que son contrarias a esos intereses es descalificándolas, siempre midiendo a partir de un patrón de pautas que ellos consideran “serias”. Pero, más que hablar de la academia, hoy tenemos que referirnos a la burocracia cientificista nacional e internacional. Pesa más que la Academia. Y en este punto tengamos claro que no sólo hay un establishment de derecha, también la izquierda tiene bien estructurado el suyo. Y allí, por derecha, centro e izquierda están los que manejan la calificación de las universidades según los estándares que ellos mismos elaboran, los que deciden la publicación de un paper, los referatos anónimos, cuyos intereses de trenza no son nada anónimos, los que condicionan los trabajos de los universitarios mediante la regulación de incentivos, los que han hecho de la investigación y la práctica un permanente ejercicio de resolver el trabajo intelectual en el texto, subordinando cualquier realidad a la cantidad y prestigio de los autores citados en sus papers, antes que a la comprensión y la acción sobre esa realidad. Con respecto a mi propia experiencia, no me sentí afectado por estas estructuras, llámense academicistas o del establishment cientificista, porque nunca dependí de esas instancias. El mecanismo de cooptación o ninguneo del establishment lo sufren los que están solos o los que tienen intereses exclusivamente individualistas, de trepada. Cualquiera que tenga alma independiente puede actuar en espacios de autonomía sin depender de esas estructuras burocráticas.

–¿Qué textos de los reeditados volvieron a sorprenderlo y por qué?

–Destaco tres autores: Roberto Carri, Norberto Habbeger y John William Cooke. Carri, por sus críticas al cientificismo y al desarrollismo, y la justeza de su apreciación del vandorismo. El desarrollismo ya es historia, pero el cientificismo reverdeció como política restauradora en las carreras sociales, desde el ’84. Ahí, en varios casos, hay ejemplos del establishment de izquierda. Habegger nos mostró las tensiones en el catolicismo, las tensiones entre sectores, las nuevas orientaciones. Y todo ese análisis tiene una vigencia tal vez mayor porque la Iglesia, hoy, es un factor de incidencia en un nivel diferente del que era hace unas décadas. Hace años la veíamos como el soporte de las ideas más reaccionarias y hoy es un actor central en la cuestión social. Ya no se trata de los sectores tercermundistas o de base; es la institución con un compromiso diferente con los sectores excluidos. Y Cooke, del cual publicamos sus escritos cubanos, que nos entregó Alicia Eguren, me vuelve a sorprender como el teórico e ideólogo desaparecido prematuramente. Lo hubiéramos necesitado un tiempo más.

–¿Jauretcheano o cookista?

–Jauretcheano y cookista. Jauretche, por ser el desmitificador de los rostros falsos de nuestra sociedad, y porque su “sociología del estaño” fue ciencia en el sentido que le damos al concepto desde una perspectiva del saber popular. Y Cooke, por su condición de intelectual revolucionario, con la capacidad y la osadía de ubicar al peronismo dentro de un análisis y una estrategia marxista.


Fuente: Página 12 (Sábado, 26 de diciembre de 2009)

martes, 15 de diciembre de 2009

Contra la Posse antidemocrática, organización y movilización

Educación es Democracia

El autoritarismo pone en riesgo a niños y jóvenes

Mauricio Macri designó como Ministro de Educación a Abel Posse, quien en 1976 fue funcionario del servicio diplomático argentino representando a la nefasta dictadura militar. Posse expresó su pensamiento profundamente autoritario y discriminatorio en diversos artículos periodísticos.

Entre otras cosas, afirmó que “hoy vemos jóvenes drogados y estupidizados por el rock”. También manifestó que “reprimir es obligación del Estado”, y que es “fugarse de la batalla central contra la inseguridad” hablar de “prevención educativa e inclusión social”.

Siendo embajador en Perú del gobierno menemista, solicitó un secretario administrativo que no sea mujer por sus “obvias limitaciones”, según dijo. El nuevo Ministro de Educación se refirió a la lucha por memoria, verdad y justicia de los organismos de Derechos Humanos como una venganza de la “subversión”, para “demoler” a las FFAA y de seguridad. Incluso, sostuvo que quienes reclaman trabajo y vivienda digna ejercen el “vandalismo”, y realizó declaraciones rechazando la distribución de preservativos y la educación sexual en las escuelas.

La educación se basa en el diálogo y tiene entre sus objetivos consolidar en las futuras generaciones los valores democráticos. Quien fue funcionario de la dictadura genocida y reivindica al terrorismo de estado; quien discrimina a jóvenes, mujeres y trabajadores desocupados, quien piensa en resolver los conflictos con represión, no debe ser ministro de educación.

EXIGIMOS LA RENUNCIA INMEDIATA DEL MINISTRO DE EDUCACION DE LA CIUDAD ABEL POSSE.

lunes, 16 de noviembre de 2009

22 DE NOVIEMBRE 1949-2009 - 60 AÑOS DE GRATUIDAD UNIVERSITARIA


Imagen
1949 - 22 DE NOVIEMBRE - 2009

Hace 60 años Juan Domingo Perón sancionó el Decreto Nº 29.337 que estableció la gratuidad de la Enseñanza Universitaria. Por ello realizaremos un acto, el día Lunes 23 de noviembre a las 17.30 hs, en Salón de Conferencias Delia Parodi de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
El Acto contará con un panel conformado por:
El Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni; El Diputado Nacional, Alberto Cantero Gutiérrez (ex Rector de la UNRC); La Presidenta de la Comisión de Educación del H. Senado de la Nación, Blanca Osuna.
En representación de las fuerzas del trabajo: El Diputado Nacional y Secretario de Derechos Humanos de la Confederación General del Trabajo (CGT), Julio Piumato, y el Secretario General de la CONADU-CTA, Carlos De Feo.
También integrará el panel la Rectora de la Universidad Nacional de Lanús, Ana Jaramillo.
Coordinador General del Panel: Aritz Recalde

COMISIÓN PROMOTORA
Presidencia de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación - Comisión de Educación y Cultura del Honorable Senado de la Nación - Bloque de Diputados del Frente para la Victoria - Universidad Nacional de Lanús (UNLa)


Adhiere
MOVIMIENTO UNIVERSITARIO EVITA
muevita@yahoo.com.ar - www.movunivevita.blogspot.com

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿A QUE VIENE LA SOCIEDAD INTERAMERICANA DE PRENSA (SIP)?



Cuando en la semana de debate parlamentario de la Nueva Ley de Medios decíamos que debíamos apoyar y defender los avances de la Ley en las Aulas y en las Calles no lo hacíamos desde el mero consignismo. La democratización de la comunicación en la Argentina es real por la movilización popular que la impulsó, y la decisión de un gobierno que avanza hacia un proyecto nacional y popular. Todo esto lo tenemos que preservar ante los intereses oligarquicos que intentan atentar contra la Ley y su implementación.
En estos días ( del 6 al 10 de noviembre) se reunirá en nuestro país la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), conglomerado de medios monopólicos que agrupa a las empresas periodísticas de nuestra América (cuenta con Bartolome Mitre del oligárquico diario La Nación en su directorio), que dice defender la libertad de prensa cuando defiende la libertad de empresa, y que desde su creación alla por 1950 huele a CIA.
La SIP ataca permanentemente a los gobiernos populares de Nuestra América: lo hizo contra Evo en el 2006 cuando en Bolivia se creó una Red de Medios Comunitarios, lo hizo contra Correa en Ecuador denunciando su “hostilidad a la prensa”, contra Kirchner y Cristina en su momento por razones similares, con innumerables ataques a la Revolución Bolivariana en Venezuela, avalando el golpe del 2002 contra Chávez, y lo hizo recientemente contra Zelaya al no condenar a los diarios que apoyaron el golpe en Honduras. Esta entidad patronal con sede en Miami fue la misma que sentenció, acerca de la Nueva Ley de Medios que "no puede haber verdadera pluralidad sino se incluye la libertad de empresa y otros estándares internacionales en materia de libertad de prensa", expresando que su idea de libertad de prensa es la libertad de empresa, suboordinando la pluralidad de voces a los mandatos del Mercado.

Como estudiantes universitarios debemos repudiar la presencia de este organismo de las patronales periodísticas que intentará nuevamente hacer mella sobre nuestra soberanía comunicacional, criticando la reciente sanción de la transformadora Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Y al mismo tiempo dar cuenta del nivel de autonomía que tenemos como Pueblos al protagonizar nuestro propio debate sobre la Comunicación en Latinoamérica.

MOVIMIENTO UNIVERSITARIO EVITA
muevita@yahoo.com.ar - www.movunivevita.blogspot.com

1º ENCUENTRO INTERNACIONAL

MEDIOS Y DEMOCRACIA EN AMÉRICA LATINA

9 de noviembre de 2009 - México 567 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires

PROGRAMA

9.30 hs.- Acreditaciones de los participantes

10,00.hs- Los monopolios mediáticos y la uniformización de la opinión pública

Panelistas: Silvia Vázquez (Diputada Nacional); Horacio Arreceygor (Sec.Gral. COSITMECOS); Néstor Busso (FARCO), Luis Lázzaro (Coordinador Gral.COMFER).

14.30 hs.- Participación popular o video política

Panelistas: Ana Jaramillo (Rectora Universidad Nacional de Lanús), Edgardo Esteban (Corresponsal Telesur), Eduardo Márquez (FECOLPER-Colombia), Luis Curbelo (APU-Uruguay), Sandra Russo (periodista).

16.30 hs.- Situación de los medios en Latinoamérica

Panelistas: Néstor Cantariño (SATSAID), Karen Cepeda (Colombia), Rubén Hernández (APU-Uruguay), Jorge Escalante (APH- Honduras), Damián Loreti (catedrático y asesor laboral).

18.30 hs.- Hacia la democratización de los medios en América Latina

Gabriel Mariotto (interventor del COMFER); Roberto Hernández Montoya (Venezuela); Celso Schoereder (Sec. Gral FENAJ - Brasil), Andrés Izarra (Presidente de Telesur).

Auspicia:

Secretaria de Cultura de la Presidencia de la Nación.

Documento de los organizadores:

Defendemos la pluralidad de voces y el derecho a la comunicación

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual le ha devuelto al pueblo argentino la palabra: establece que la comunicación social es un derecho humano esencial. La nueva norma derogó el marco legal que sirvió al afán de lucro, al pensamiento dictatorial del neoliberalismo y a los años del genocidio. Pasamos de aquella “libertad de presión” a una más genuina libertad de expresión.

Pero la recuperación del derecho a la comunicación significa también la reivindicación de 200 años de historia de la Argentina, porque las luchas por nuestra emancipación se emparentan íntimamente con la lucha por la libertad de la palabra. Mariano Moreno, fundador de La Gazeta de Buenos Aires, murió envenenado en altamar por quienes pretendían que nuestro país se convirtiera en una semicolonia inglesa, y se transformó así en el primer periodista desaparecido de nuestra Patria. Luego, generaciones enteras de grandes argentinos fueron silenciados por la “intelligentzia” cultural y mediática: Manuel Ugarte y Raúl Scalabrini Ortiz quizás sean las víctimas más elocuentes de la mordaza conservadora. Y, ya más cercana a nuestros tiempos, la complicidad de algunos medios con las dictaduras son prueba evidente de que la lucha por la liberación de la palabra y la lucha por la liberación nacional no sólo no se diferencian, sino que marchan unidas en pos de nuestros mejores sueños.

En esa misma línea histórica, un extraordinario proceso democrático derivó en la elaboración de un proyecto de ley en cuya redacción participaron más de 20.000 ciudadanos –en múltiples foros en todas las provincias–, junto con organizaciones populares y universidades. El anteproyecto, que recogió los 21 puntos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, se debatió abiertamente en comisiones parlamentarias con las entidades del sector, tras lo cual se incorporaron 101 modificaciones. Esta ley, que fortalece la democracia y el federalismo, fue aprobada en el Congreso por mayorías contundentes.

Sin embargo, se insiste con que es una “ley mordaza”.

“Ley mordaza”

Se trata de una definición que, parafraseando a Arturo Jauretche, se ha convertido en una nueva zoncera argentina. La blanden quienes están en la vereda de enfrente del pensamiento nacional, de nuestra identidad como país y de la pertenencia latinoamericana.

También se oponen a esta ley las entidades internacionales que nuclean a los dueños de los medios. Representantes, muchos de ellos, del dominio hegemónico de los monopolios comunicacionales actúan como la herramienta política de los intereses económicos concentrados de la Argentina y del mundo, opuestos a todo proyecto nacional, popular y latinoamericano.

En este contexto, denunciamos la acción de la Asamblea Anual de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), reunida en Buenos Aires entre el 6 y el 10 de noviembre, por intervenir nuevamente en nuestra soberanía nacional. Asimismo rechazamos su prédica en contra de una ley votada mediante nuestros mecanismos constitucionales.

En el pasado, los argentinos sufrimos las dictaduras. Ayer usaron las Fuerzas Armadas. Hoy, advertimos cómo los medios de comunicación son utilizados con la misma intención de limitar la expresión auténtica del pueblo y avasallar la democracia.

Por eso, repudiamos las expresiones de quienes, con objetivos antidemocráticos, insisten en calumniar esta ley legítima y justa, surgida de nuestra voluntad soberana de consolidar la democracia, de nuestra lucha en defensa de la pluralidad de voces y de nuestro sueño de alcanzar la definitiva liberación de la Patria.

Faro de la Comunicación, FATPREN, Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, COSITMECOS , Sindicato Argentino de Televisión, Los 100, Comisión “Nicolás Casullo” de Medios Audiovisuales en Carta Abierta, Movimiento Peronista Bloguero, COPLA, FARCO, ARBIA, La CORAMECO, Grupo Nuestra América “La Vallese” -profesores y estudiantes de Comunicación Social-, Corriente Causa Popular, Corriente Política Enrique Santos Discépolo, Organización Nacional Peronismo Militante, JP La Cámpora, Patria y Pueblo, Movimiento Evita (Cap. Fed.), Soberanía y Liberación, Peronismo 26 de Julio, Partido de la Concertación, Agrupación Encuentro de Prensa (Cap. Fed.), Frente Transversal Nacional y Popular, Partido Comunista Congreso Extraordinario, Agrupación Zupay y Centro Social y Político San Telmo en la Red K (Cap. Fed.), Mesa Nacional Juventud Universitaria Peronista (JUP), Instituto Nacional y Popular de Estudios Políticos y Culturales, Agrupación Aluvión Militante, RADIO AM 530 La Voz de las Madres, Partido de la Izquierda Democrática, Comunicadores Nacionales, Movimiento Universitario Evita (MUE), Encuentro Nacional Prensa Latinoamericanista (ENPL), Centro de Investigación en Política y Economía (CIEPE), Movimiento Independiente Latinoamericanista Estudiantil (MILES).

viernes, 30 de octubre de 2009

Serruchando el piso de las organizaciones sociales‏

Por A.T.

El eco de la aprobación de la ley de Servicios Audiovisuales en los medios de comunicación, se hace sentir. No es casual la sucesión de diversos episodios continuados que tienen como protagonistas a los dirigentes de los movimientos sociales; la renuncia del compañero Emilio Pérsico, secretario general del Movimiento Evita, al cargo que tenía como Subsecretario de Comercialización de la Economía Social dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, deja una amarga sensación. Por otra parte, el “escandaloso” escrache al titular de la UCR y ex secretario de Desarrollo Social del nefasto gobierno de Fernando De La Rúa, Gerardo Morales, adjudicado, por el propio Morales y los monopolios de la información, a la organización barrial Tupac Amaru y a su dirigente Milagro Sala y el reflote judicial de la toma de la comisaría 24 en el año 2004 encabezada por Luis D´Elía, titular de la FTV, dejan entrever el escenario montado de inestabilidad política que tiene un objetivo en concreto: serruchar el piso de las organizaciones sociales.
Aquellos espacios de militancia que pugnamos por desterrar los vestigios del neoliberalismo, por afianzar la democracia, por la redistribución de la riqueza y por un nuevo sistema de comunicación, entre otras cosas, aquellas organizaciones que estamos presentes en los frentes de lucha, que copamos las calles, que trabajamos en los barrios y en las villas, que nos organizamos en los sindicatos y en las fábricas, en colegios y universidades, que construimos poder popular día tras día, no es de extrañarnos, representar uno de los escollos más difíciles de sortear para los nostálgicos del neoliberalismo con vistas al 2011. Tampoco nos llama la atención cuando nos califican de “piqueteros malos” “negros” o “ultra kirchnerismo” Cabe mencionar, entre paréntesis, que este es el mismo discurso utilizado contra Juan Perón en el 45 por aquellos que vivían como reyes a costa de la miseria de su pueblo.
Sea por derecha (intento de judicialización de la nueva ley de medios) o por izquierda (confluencia en el Hotel Bauen de trabajadores de Zanon, Subtes y Kraft con miras a constituir una nueva central sindical) la idea de ciertos sectores políticos y económicos, parece ser, enturbiar el panorama político y social, no sólo para derribar un gobierno constitucional sino para retroceder con todas las luchas y conquistas que venimos dando desde el año 2003, donde se ha marcado cual es el verdadero rumbo a seguir, luego de años de vaciamiento estatal y miseria.
Por eso es nuestro deber denunciar a aquellos monopolios de la información que pretenden estigmatizar a nuestras organizaciones sociales y seguir vendiéndonos “pescado podrido” mediante noticias engañosas y mentiras teñidas de intereses políticos.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Apoyemos la Nueva Ley de Medios en las Aulas y en la Calle


En un marco donde vemos a la oposición alinearse en defensa de los intereses de las grandes corporaciones privadas que hoy monopolizan el espacio radioeléctrico, escudándose tras las consignas falaces de que esta es “una ley de medios K contra la libertad de expresión” y desconociendo la lucha que múltiples organizaciones sindicales, sociales, políticas, estudiantiles, docentes, intelectuales, medios comunitario venimos llevando por más de 25 años reclamando la necesidad de derogar el actual decreto-ley de la dictadura y el establecimiento de una nueva ley de medios para la democracia y el pueblo.
Es desde la movilización permanente de todos estos sectores de nuestro pueblo, junto a la voluntad política de un gobierno que ha escuchado nuestras demandas, que logramos la primera sanción en Diputados de este proyecto, y es por eso que hoy vemos la necesidad de seguir movilizados para exigir la segunda sanción en Senadores, para que por fin tengamos voz aquellos que fuimos callados por muchos años, para que no sean más unos pocos los que decidan que hay que decir, ver y escuchar, por la democratización de la palabra y la defensa de nuestra cultura, y porque sabemos que esta es una ley para todos los argentinos.

Ahora mas que nunca salgamos a defender nuestra ley de medios para la democracia.
Viernes 9 de Octubre. Vamos todos a la Plaza de los Dos Congresos.
Movimiento Universitario Evita - Juventud Peronista Evita